ELVIRA MUGNO Y MIGUEL MALASPINA,FUNDADORES DE LA FAMILIA MALASPINA EN VENEZUELA.

ELVIRA MUGNO Y MIGUEL MALASPINA,FUNDADORES DE LA FAMILIA MALASPINA EN VENEZUELA.
ELVIRA MUGNO Y MIGUEL MALASPINA, FUNDADORES DE LA FAMILIA MALASPINA EN VENEZUELA.

sábado, 11 de junio de 2016

MEMORIAS DE ITALIA (XV-XVI)













XV

 Desde la ventana del hotel Nuovo Palazzo Di Giustizia   se ve la calle en calma con algunos transeúntes. Una luna que me parece extremadamente grande  la ilumina.
XVI

      Son las siete cuando partimos hacia Venecia con el frescor de la mañana. Atravesamos muchos túneles y divisamos las montañas de los Apeninos y sus bosques.  Por la región de Emilia Romaña el cielo se nubla,  la temperatura se siente más baja y la neblina cubre los tejados de las casas. Por aquí surgió en  la Edad Media una de las primeras universidades en Bolonia, donde nació y estudió Marcelo Malpighi, a quien los estudiantes de medicina se lo encuentran por todos lados por ser el padre de la Histología: su mayor contribución fue la observación de los capilares. Ejerció la Medicina siendo muy querido por sus pacientes. Se dice que era un hombre justo, apacible y de rica sensibilidad a quien  se le atribuye la frase: “Las leyes del universo, siempre están del lado del observador más sensible”.
Particularmente recuerdo a Malpighi por las clases  fisiología: en  el microscopio debíamos repetir sus experimentos  con ranas.
  Cuando uno viaja los ojos están en el paisaje  movible e impresionante por su belleza y colorido; mientras el pensamiento vuela hacia el recuerdo.  En mi caso particular el conocimiento se refresca y hay placer en constatar que se está cerca de donde una vez se hizo la historia médica. En Bolonia nació y estudió Giovanni Battista  Morgagni , quien relacionó en el siglo XVIII los síntomas clínicos con los resultados de la autopsia: Había inventado la Anatomía Patológica. Con su investigación morfológica sistemática y rigurosa, consolidó el método de estudio anátomo-patológico, echó por tierra la doctrina humoral al descubrir en los órganos el sitio de la enfermedad y, con el análisis clínico de cada caso de autopsia, sentó las bases del estudio de correlación clínico-morfológica.             Morgagni aprendió de su maestro Antonio María Valsalva, el de las maniobras ampliamente empleada en pacientes con ciertas enfermedades. Valsalva fue una gran anatomista y en sus autopsias no se detenía ante nada: podía probar los fluidos de un cadáver para tratar  de  determinar  su naturaleza. Una vez escribió: “El pus de la gangrena tiene mal sabor. Deja en la lengua un hormigueo desagradable durante la mayor parte del día".  Ese método recuerda a los médicos chinos e hindúes, quienes probaban la orina de los pacientes para diagnosticar la diabetes.

               En Bolonia también estudió  Lázaro Spallanzani, quien con sus experimentos derrotó  la teoría de la generación espontánea sostenida por el inglés Needham, y así le abrió el camino a Pasteur. Cuando estaba en el bachillerato en el liceo Juan Germán Roscio de San Juan de los Morros, los experimentos de ambos sacerdotes científicos fue motivo de emocionantes discusiones en los laboratorios de Biología entre tubos de ensayo, matraces, sapos, ratones y otros animales para experimentos.

No hay comentarios: