ELVIRA MUGNO Y MIGUEL MALASPINA,FUNDADORES DE LA FAMILIA MALASPINA EN VENEZUELA.

ELVIRA MUGNO Y MIGUEL MALASPINA,FUNDADORES DE LA FAMILIA MALASPINA EN VENEZUELA.
ELVIRA MUGNO Y MIGUEL MALASPINA, FUNDADORES DE LA FAMILIA MALASPINA EN VENEZUELA.

sábado, 29 de agosto de 2026

VÍCTOR MANUEL MALASPINA MUGNO

 

 

VÍCTOR MANUEL MALASPINA MUGNO

(29 de agosto de 1909)

 

 

 

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

1

 Víctor es nombre de origen latino que significa “vencedor”. Víctor también era el sobrenombre de Júpiter.

Manuel es de origen hebreo y es la forma abreviada de “Immanuel” (Dios está con nosotros).

2

El 16 de junio de 1996 participé en los actos con motivo del centenario del nacimiento del doctor José Francisco Torrealba en Santa María de Ipire. El orador de orden fue el Miembro de la Academia Nacional de la Medicina, doctor José Antonio Ron Troconis.

En su hermoso y poético discurso se refirió a las grandes cualidades humanísticas y científicas del sabio médico santamarieño para luego rematar con palabras de elogio hacia el pueblo que nos acogía en aquella memorable velada cultural:

“Gracias, pueblo sano de Santa María, que todavía te das el lujo de fresquear en las tardes frente al amable portón, por cuyo zaguán entra el aroma de tu brisa sabanera saludando a sus hijos que no pierden la fe. Gracias, noble tierra, Mesopotamia entre Ipire y Santa Inés, por haber parido hijos tan ilustres como Torrealba, José Antonio de Armas Chitty y Chichí Malaspina…”

 

EL REY VÍCTOR MANUEL II

Chichi Malaspina llevaba el nombre del rey  italiano Víctor Manuel II.

Un hijo del rey se llamaba Víctor Manuel. Otros dos hijos  se llamaban: Amadeo y Humberto

En 1861, el primer Parlamento italiano proclamó en Turín el Reino de Italia. Lo presidió un tipo humano extraordinario, el rey Víctor Manuel II de Saboya. Este monarca, con sus barbas, sus diminutos ojos acerados, su nariz faunesca y su fama de espléndido sátiro, fue un hombre campechano y alegre, de gustos populares, que olía siempre a cebolla y ajo, y que perseguía sin tregua, impaciente, a campesinas rollizas y pastoras montaraces. (Del libro: Y Mussolini creó el fascismo. Néstor Luján y Luis Bettonica. Gráfica Guada, S.A. Barcelona, España. 1971).